¡CHICAGO ES NACIONAL!

Parecia que no terminaba más, pero el hincha de Chicago tuvo su merecido premio después de tanto sufrimiento: el Verde le ganó a Ferro en Caballito con un golazo de Lucas Baldunciel y pudo evitar un descenso que estuvo más cerca que nunca. ¡CHICAGO ES NACIONAL!

Fue una tarde para el infarto. Durante la tarde muchos resultados iban trayendo tranquilidad, otros iban descartando a equipos que cofirmaban su descenso o su permanencia, pero en el medio el equipo de Walter Perazzo, si bien metía como si fuese una final, no lograba llegar al arco de Ferro y acercarse al gol. Todo era preocupación y angustia.

Cuando faltaban quince minutos para que terminen todos los partidos, los resultados del resto de las canchas obligaban al Verde a conseguir los tres puntos para no irse al descenso: el empate ya no servía y nos mandaba a la B Metropolitana. La angustia y los miedos eran mas grandes.

De a poco el técnico fue volcando el equipo en ataque y el Verdolaga solo esperaba para aprovechar los espacios en alguna contra. Entró Gomito para intentar armar algo ante las pocas ideas del equipo y sus compañeros también empujaban, con poco futbol pero con muchas ganas.

Faltaban nueve minutos cuando estalló el grito de guerra: Gomez tiró el corner, despejó la defensa local, anticipó Teijo casi en mitad de cancha y volvió a meterla al área, Avalos luchó de arriba con los centrales, la pelota le quedó al Chucky Baldunciel y el capitán alterno del equipo se sacó de encima a dos rivales y definió con mucha categoría para desatar un grito de guerra que retumbó desde Caballito y se hizo notar.

Algarabía total en los jugadores, los titulares y los suplentes, los periodistas, dirigentes y allegados que estaban presentes, y en cada lugar del Planeta donde algún hincha de Chicago estaba sufriendo y viendo como se acercaba lo peor.

Los últimos minutos el Verde se dedicó a esperar, supo defender la pelota y casi no pasar sobresaltos para quedarse con los tres puntos y con la Permanencia en el Nacional.

Esta temporada deja muchas cosas para replantearse. Es verdad, empezamos con un promedio tranquilo, para hacer una campaña tranquila, entrar al reducido e intentar pelear por un Ascenso, pero terminó siendo un desastre futbolístico que tuvo solo cinco victorias en todo el año, dos cambios de técnico y un sufrimiento casi constante que se podía haber evitado.

Parrafo aparte para Walter Perazzo, un entrenador de jerarquía que agarró al equipo en una situación complicadísima y con dos victorias pudo cumplir el objetivo para el que lo contrataron.

La Comisión Directiva seguramente haya tomado consciencia de lo que pasó y va a tener mucho tiempo para re organizarse y armar un proyecto de futbol que esté a la altura de lo que necesita Chicago luego del Mundial: una campaña casi de campeón para no volver a sufrir con el promedio.

El objetivo era otro, pero hoy vale la pena disfrutar y festejar después de tanto sufrimiento. Chicago es Nacional y todo lo demás, francamente, no importa. ¡Dale Verde!

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Author: Nicolas Pelletan

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