Otra vez será

Lo necesitábamos todos. El mal arranque, las dudas, los problemas físicos, la falta de resultados, entre otras cosas, llenaron de incertidumbre a la semana previa al clásico. Pero Chicago se encargó de cambiar las sensaciones en 90 minutos.

El técnico metió mano en el equipo: Franco Quiroga de lateral, Alan Brondino y David Achucarro como centrales y la vuelta de Alexis Vazquez en el medio fueron algunos de los aciertos de Facundo Arguello que tuvo su tarde soñada. Las lágrimas en sus ojos graficaron un poco lo que siente un ex jugador, hincha y apasionado por los colores.

El equipo hizo lo que tenía que hacer: jugó un primer tiempo de alto vuelo, metiendo, jugando y por momentos bailando a All Boys que tuvo pocas situaciones de gol, todas bien resueltas por un sobrio Alan Minaglia. Christian Gomez hizo explotar a Mataderos con un zapatazo de afuera del área y, luego de resistir con inteligencia, Alejandro Martinuccio (que había ingresado en el complemento) liquidó el partido a diez minutos del final aprovechando un descuido del fondo de Floresta.

Muchas cosas para destacar desde lo futbolístico, desde lo emocional y desde la postura que este equipo tomará de acá en más. Todos nos ilusionamos con que esta victoria sea el puntapié inicial para empezar a colarse entre los de arriba.

Ganó Chicago. Mataderos está feliz porque una vez más el clásico se quedó donde se tenía que quedar.

Otra vez será…

Share

Author: Nicolas Pelletan

Share This Post On